jueves, 5 de julio de 2012

Tiempos soleados

Día chorroscientos mil con Facebook, recaí en el vicio. El chisme es tentador.
¡Saludos desde  Trinidad!
Estoy en medio de un nuevo experimento, casi lo mismo que en México. Estoy investigando la tendencia y la preferencia en asociación de guppies con otras especies. (¡No te rías Abeja!). Y ya sé que casi ni les importa mi experimento, así que vayamos al chime. Ahí sí hay galleta, ¿verdad?
Vine a Trinidad principalmente a un congreso, el 5th Conference of Poeciliid Biologists. Tenía pensado presentar en un poster los resultados de mi experimento en México, pero al final la coordinadora del congreso, Amy, me escribió para preguntarme si preferiría dar una plática en lugar de un poster y, claro, acepté.  El congreso fue bastante pequeño, probablemente éramos 50 monos todos hablando de unas cuantas especies de peces sobre cosas muy especificas, como: los pigmentos de los machos, las reacciones a la turbidez del agua, la transmisión de información entre ellos, blah, blah, blah. A veces me pregunto si todo esto tiene alguna relevancia. Luego me respondo que sí la tiene, tal vez mis experimentos en particular no harán mucho por mantener un mundo chido para que los humanos sigamos viviendo en él, pero en conjunto con los experimentos de toda la gente que está metida en esto creo que son de mucha ayuda. Para resolver un problema, lo primero es entender como funciona el sistema (ojalá pudiera aplicarlo al resto de mis problemas en lugar de saltar a las “soluciones” así nomás…) Y además, si nada de esto sirviera para algo ¿por qué habría tanto dinero metido en ello? ¡Ni que fuéramos políticos! ¿Y qué tal con que ganó Peña Nieto? En fin, como dice mi papá “Hay que chingarle y pa’ adelante, si hubiera ganado otro tendríamos que chingarle igual.” Y es cierto, al final no es el presidente quien representa a un país.
Total que me fue bien y mal en el congreso, sabía lo que iba decir y lo dije. Pero a la mitad de mi plática, mientras estaba medio temblando y retorciéndome lo más discretamente posible los dedos de las manos bajó Amy a decirme que por favor me acercara al micrófono porque estaba hablando demasiado bajo. En fin, para ser mi primera plática en inglés en un congreso internacional no estuvo mal y a la hora del café un par de personas dijeron “buena plática, blah, blah (preguntas).”
Los peces para este experimento los colectamos antes del congreso y luego hubo que separar especies y machos de hembras y montar peceras y dejar agua para que se le saliera el cloro y encima no teníamos filtros y  tampoco había grava y una larga lista de ys. Para acabarla de amolar Anne llegó a verlos un día que estábamos en campo y nomás se fijó en los jodidos, los bonitos creyó que no eran nuestros… Así que nos armó una escena que casi nos sentamos a llorar en un chayote. Después que resolvimos esa crisis los infelices empezaron a morir de hongos y así estuvimos todo el congreso. Y cuando el congreso terminó Al se fue al techo a hacer sus observaciones y yo me quedé en el laboratorio. Seis horas diarias viendo peces. Sin comentarios. Lo bueno es que si todo sale bien esté será un capítulo de mi tesis o por lo menos una publicación. Así que las quejas son mínimas. O son muchas, pero yo trato de minimizarlas.
A según Trinidad es muy peligroso, y no es que yo sea muy ducha para andar por ahí. Pero a mi no me lo ha parecido. Aunque tampoco me he aventurado mucho. La odisea más grande fue terminar a media noche comiendo rotis* en una calle muy sospechosa. Y llegamos ahí gracias a que conocimos a un par de locales, Eniola y Karry, en el bar de la Uni (sí, la Uni tiene un bar) y ellos sabían de este sitio. No hemos vuelto a la calle esa, tampoco hemos vuelto a ver a Eniola y Karry, pero me han escrito para que vayamos por cervezas otra vez. Y entre colectas y saliditas del congreso fuimos a los ríos y a ver pájaros, tortugas, cascadas y una sola vez a la playa a nadar (lo más posible es que esa sea la única vez en este viaje).
Ahí les van unas fotos, se ve paradisiaco el asunto pero en verdad vinimos a trabajar así que nos tocó ver el paraíso nomás un rato chiquito.

*Los rotis son la comida callejera aquí. Es una especie de gran tortilla de harina rellena de verduras y/o carne con especias y tal. Es como comida India.









2 comentarios:

  1. Qué padre tu blog! Siempre es bueno escribir, ayuda muchísimo y me encantan tus fotos. Muchos saludos, :)

    ResponderEliminar