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A todos los que tenían la idea de que yo era un chafo en la cocina (Adrián, aquellas galletas de arándanos con chocolate que parecían piedras no cuentan), déjenme decirles que no. Soy el Rey de la Cocina. El post de hoy va contado a través de algunos de mis grandes éxitos culinarios en St. Andrews, como Como Agua Para Chocolate pero en versión piñata de kinder:
Guacamole y quesadillas para el PotLuck* en casa de Anne
Este no es que sea una cosa muy rimbombosa que cocinar, pero fue un gran éxito y parte del primer evento social al que asistí en St Andrews. Gran parte del éxito se debió no tanto a mis habilidades culinarias, sino a que la gente aquí cree que el guacamole es lo que nosotros llamamos salsa de aguacate pero sin chile, así que todos lo amaron y recibí muchas felicitaciones por él.
La nota de esa noche fue que como era un PotLuck en casa de Anne yo, claro, me arreglé muy mona y hasta me puse una falda para la ocasión, cuando llegué… ¡tómala! No era nada formal y todos iban vestidos lo más de flojera… En fin, ¡yo me veía muy chula!
Ese día Manel, el niñito de María y Miguel, le tiró a Alfredo la copa de vino en la alfombra color crema de Anne; cada vez que se acuerda, Alfredo se pone rojo.
Galletas rellenas de mermelada para el Fish Lunch
Estas me tocó hacerlas casi por equivocación… El Fish Lunch sucede una vez por semana a la hora del lunch (13 hrs). La gente del laboratorio (Anne, Carl, Alfredo, María, Miguel, Caya, Al y yo) nos reunimos a “discutir” algún tema académico relevante al grupo. Generalmente alguien da una platiquita sobre lo que está haciendo y todos opinamos, bueno, opinan ellos porque yo, por extraño que parezca, estoy más bien callada. Hoy discutimos el artículo de Jost publicado en OIKOS en el 2006 sobre la entropía y la biodiversidad. Este artículo al parecer es bastante famoso ya que ha creado polémica sobre la forma en la que se mide la biodiversidad. En general, afirma que los índices de biodiversidad no son una medida de la biodiversidad sino un indicador de la biodiversidad… Es bastante técnico, y como no lo puedo explicar sencillamente, supongo que Einstein tiene razón y no lo entendí del todo.** Esperemos que en un tiempo razonable sea capaz de hacerlo.
Y volviendo a las galletas, pues nada, que me ofrecí a llevar “algo” para el Fish Lunch que justo era un día que yo no podía ir y no me acordaba, así que tuve que compensar mi ausencia enviando con Al unas galletas que involucraran más esfuerzo que ir a comprarlas al súper. Meriem las hizo conmigo una tarde antes y quedaron bastante buenas. Se me pasó el polvo de almendras así que no quedaron igual que las de la receta pero sabían muy bien, más que galletas eran como bollitos almendrosos de mantequilla rellenos con mermelada de moras.
Pay de cordero y pay de queso con salsa de fresa para Ivan, Al, Meriem y Mark
El Pay de cordero es una receta que me encontré por casualidad en Internet, es bastante fácil y se ve muy acá cuando ya está cocinado. Consiste en cubrir un molde con masa hecha de mantequilla, harina y agua; agregar una capa de papas y luego un guiso de cordero con cebolla, ajo, pimiento y laurel. Luego cubres el guiso y las papas con más masa y ¡vualá! al horno.
El día del pay de cordero y el pay de queso fue un día muy ocupado. Ivan (o Aivan, porque es Ruso), es un amigo que conocí por mi compañero de casa Mike (y ya que estamos en estas, pues Maic porque es gringo). Los dos trabajan en una consultora de relaciones internacionales en St Andrews) y Aivan me había hecho prometerle que le iba a hacer un pay de queso cuando volviera de Nueva York (en pago por la cena Rusa que nos cocinó a Maic y a mi antes de que me fuera). El mismo día que volví a St Andrews me lo recordó y quedamos de hornearlo un Sábado en el que fui a caminar una montaña con la familia Reeve-Kayoueche porque Mark había venido de fin de semana… Así que tocó hacerlo todo el mismo día, y como ya íbamos a prender el horno pues de paso probamos hacer el pay de cordero… Al final también fuimos por un pint para que Mark conociera los pubs (que son básicamente las cantinas del Reino Unido) en St Andrews.
El pay de queso es también la receta más sencilla: huevos, queso crema y leche condensada horneados. La salsa: fresas salteadas en azúcar con un poco de agua y luego licuadas. Que si lo haces por separado y adornas el plato con la salsa también se ve muy rimbomboso.
Berenjenas con queso parmesano para la cena en casa de Al y Meriem
Está bien, en estas se me pasó un poco la pimienta… pero quedaron tan buenas que hasta me pidieron la receta. Estas son un poco más complicadas de hacer: las berenjenas partidas en trozos se capean y se monen en un molde, se cubren con una salsa de tomate con cebolla, ajo, aceite de oliva y lo otros yerbajos disque italianos, luego queso parmesano rallado, luego albahaca y luego otra vez berenjenas, salsa, más parmesano, albahaca y al horno.
Al y Meriem organizaron esta cena para festejar que habíamos terminado el reporte de los cuatro meses, pero habíamos era un decir, porque yo todavía no terminaba. Como Anne se fue por esas fechas a Trinidad y no iba a poder revisar el mío, pidió una semana más; así que yo estaba todavía peleándome con la redacción para cuando la cena sucedió.
Flan de coco para el Games Night en casa de María y Miguel
El día de la cena en casa de Al y Meriem, Miguel quería que jugaramos algún juego de mesa, pero nadie le hizo caso. Así que él y María organizaron una cena en su casa para jugar cualquier cosa… Alfredo y Ana, su esposa, pasaron a recogerme a mi casa y me llevaron junto con mi Flan de Coco, las pizzas que ellos prepararon y Anita, su hija, hasta el “pueblito”, que consta de siete casas, donde viven María, Miguel, Martim y Manel. Ese día me tocó ver nevar por primera vez, duró como ocho minutos… pero se veía bonito.
Mi flan era como cualquier otra receta de Flan: huevos, leche condensada, media crema, leche evaporada… Pero tenía un poco más o menos mucha leche de coco, así que no sabía exactamente a flan… era más como un postre de leche y huevo muy cocoso. Como sea, ¡fue el primer postre de la mesa que se acabó!
Pastel Don Germán (o Herman, como oficialmente se llama) por culpa de Alfredo
Don Germán es la estrella de este post, vivió en la mesa de mi cocina por diez días y tuve que alimentarlo dos veces antes de hornearlo…
Don Germán llegó a mis manos porque alguien lo puso en manos de Alfredo antes y otro alguien lo puso en las manos del alguien que lo puso en las manos de Alfredo y así hasta llegar a la persona a la que se le ocurrió preparar un Herman Cake. Que es una especie de tradición Alemana también llamada Friendship Cake (Pastel de la Amistad) donde la masa con levadura se deja reposar por diez días, en dos de los cuales agregas más leche, azúcar y harina, y luego se divide en cinco. Se regalan cuatro a otras personas y se cocina uno con manzana y nueces.
El mío se llamaba (porque hoy nos lo comimos en el Fish Lunch) Don Germán porque en mi casa no había más azúcar que azúcar mascabado así que cuando alimenté a Don Germán se puso muy prietito, no se veía Alemán por ningún lado… Y mejor le puse un nombre más apropiado a su apariencia y mi nacionalidad.
He descubierto que cocinar para alguien más es muy divertido, no solo porque el proceso es divertido sino porque está chido que la te digan “¡Ay te quedó muy bueno!” y se lo coman todo. Así que si tienen suerte, de pronto les toca comerse algo que yo prepare la próxima vez que nos veamos, pero cuidadito y se quejan de que no está bueno ¡eh!
*PotLuck es literalmente Olla de la Suerte, así le llaman aquí a las reuniones “de traje”, cada quien lleva algo y nadie sabe qué llevan los otros así que a veces resultan muchos pasteles y nada salado. Por eso es “de la Suerte”.
** “If you can't explain it simply, you don't understand it well enough.” ~Albert Einstein
“Si no lo puedes explicar sencillamente, no lo entendiste suficientemente bien.” ~A.E.
***”Dooon Germáaan, ¿tiene fiesta? ¿Lo llevo a su casa?” (Este es un chiste familiar, así que el uno que otro curioso no lo va a entender, ¡ni modo!).